PACO GOITIA NO SE OLVIDA

El pasado 11 de julio se conmemoraron seis años del fallecimiento del padre Francisco Goitia Prieto. Los que colaboramos en el CODEHUTAB y amigos y amigas que dejó en Tabasco lo seguimos recordando con cariño.

Paco Goitia fue un gran luchador por los derechos humanos en Tabasco, su trabajo desde el Codehutab trascendió fronteras impulsando otros espacios nacionales, como la Red Nacional de organismos Civiles  de Derechos Humanos “todos los derechos para todas y todos”; la Convergencia de Organismos Civiles por la Democracia; la Alianza Cívica Nacional. En Tabasco acompañó muchos procesos de lucha, uno de ellos a raíz de las explosiones en ductos de Pémex en la Comunidad de Plátano y Cacao tercera Sección, donde la CNDH se vio obligada a emitir una recomendación en contra de Pémex y el gobierno del estado para cumplir acuerdo para reubicar viviendas; y en toma de acuerdos con Pémex y el gobierno del estado, la construcción de la planta potabilizadora de Corregidora Tercera, que da servicio a 60 mil personas.

     En cuanto a los derechos políticos,  organizó desde el  Codehutab la observación electoral en 1991 en  los comicios a presidencias municipales y diputaciones locales; esto cuando la observación electoral no se había oficializado, lo cual era un reto para contrarrestar a los mapaches electorales de ese tiempo.

El padre Francisco Goitia llegó a la comunidad de Plátano y Cacao, sede de los Jesuitas, en 1986,  y desde 1989 colaboró  en el Codehutab hasta el 2001, año en que fue enviado a la Ciudad de Torreón Coahuila. El 11 de julio de 2011 falleció en la Ciudad de Oaxaca, donde había llegado a la comunidad jesuita a finales de 2009. Su muerte fue repentina, oficiaba misa de 8 de la noche el día anterior  y allí le llegó un infarto que solo le permitió una noche de vida.

Paco Goitia siempre le comentaba a sus colaboradores más cercanos, que el quería morirse de una enfermedad repentina para no ser carga para otros. Y cuando su equipo de trabajo le recomendaba que debía descansar, decía: “ ya descansaré cuando me muera”.

Ese es el padre  Goitia, como de cariño  se le llamaba, hombre comprometido con la justicia y solidario con los más necesitados; un enamorado del evangelio de Jesús y forjador  de muchos cristianos  comprometidos con la lucha social en su parroquia.

Desde el  CODEHUTAB lo recordamos con mucho cariño y su ejemplo nos fortalece.

Tuve la dicha de vivir todo el proceso cercano a él desde que llegó a Tabasco.

Ernesto Martínez Oliva

CODEHUTAB, A. C.

   

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